No hay noches que no sean mágicas en la UEFA Champions League. La noche de este miércoles en Europa ha dejado marcada una gran historia en la mente de los aficionados a este hermoso deporte. Lisboa ha sido testigo de una noche de ilusión para el RB Leipzig, pero por otro lado ha sido una noche de amargura para el Atlético de Madrid, que ve como la ciudad portuguesa se ha vuelto su archienemiga.

Las alineaciones se presentaban y no había sorpresas por parte del equipo alemán, ya sin el atacante Timo Werner no podía poner a otros jugadores. Mientras que el equipo español alineaba sin Joao Félix, quien ha sido el fichaje más caro de la historia del club.

Inicia el partido y el conjunto dirigido por Julian Nagelsmann no buscaba otra cosa más que el arco rival, empujaba, luchaba e incluso cometía más faltas de las que están acostumbrados. El Atlético se sentía cómodo sin el balón, pero no defendía ni estaba parado en el campo como estaba acostumbrado.

El primer tiempo se dio como quería el Cholo Simeone, con muchos cortes de partido, con intensidad por ambas partes, pero la intensidad de RB Leipzig superaba a la del Atlético de Madrid. Los dos equipos tuvieron llegadas y el VAR corroboro que no existía penal en una jugada contra Saúl. Llego el final y se esperaba que Simeone cambiara lo que se vio en la primera mitad por parte de sus dirigidos.

Llega el tiempo complementario y el que dio la sorpresa fueron los toros, con una gran jugada colectiva y una asistencia sensacional, llegaría Dani Olmo para poder cerrar la jugada con un cabezazo y vencer a Jan Oblak. Los colchoneros no se miraban con el hambre con la que llegaron a Anfield, para eliminar al Liverpool, una instancia antes.

Joao Félix entra al campo y le cambia la cara al conjunto rojiblanco, les da más vértigo, desequilibrio y una idea para poder atacar. Al minuto 71 caería el gol del Atlético de Madrid. ¿Quién lo convertiría? El mismo que logro generar el penal. Joao Félix hizo que el equipo español se metiera en el partido.

Pero los alemanes no bajaron los brazos, en ningún momento buscaron retroceder y como se diría en las charlas entre amigos, «tirar el bus para atrás». El joven entrenador sabía que no podía perder nada, ya que era una grandísima temporada llegar a donde llego, pero no le basto y apostó por un joven norteamericano Tyler Adams y vaya que le resulto la apuesta. Con 10 minutos en el campo marcó el gol que, con un desvío en la pierna de Savic, le daría la clasificación al conjunto patrocinado y que lleva el nombre de una bebida energética.

El partido terminaría con un conjunto desesperado, buscando el gol que les diera la oportunidad de jugar un alargue que les diera un poco de esperanza. Al final el Atlético perdió nuevamente en Lisboa y volvió a perder por un gol en los últimos minutos. Para describir la trayectoria del conjunto de RB Leipzig, dejamos este tweet, que lo deja más claro que el agua.

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