Miguel Bosé cuenta su historia y adicciones. (Foto La Red: Jordi Evole)
Miguel Bosé cuenta su historia y adicciones. (Foto La Red: Jordi Evole)

Este domingo se emitió la primera parte de la entrevista de Jordi Évole a Miguel Bosé en su programa Lo de Évole.

El artista ha hablado sobre todo sobre su juventud y sobre los excesos en su vida: «He llegado a consumir 2 gramos diarios (de cocaína)», ha confesado.

«No he sido muy social nunca. He sido salvaje. Salvaje».

Sus adicciones

«He tenido unos años en los cuales descubrí la parte oscura que todos tenemos. Drogas, sexo a lo bestia, tabaco, sustancias», confesó Bosé.

«Me dio por ahí por un desamor, simplemente, un día llamé a unos amigos míos a la 1:30 de la mañana y dije quiero salir, quiero ir de fiesta. Se vistieron y se fueron a ver si era verdad, porque no se lo creían. Me tomé mi primera copa y me metí mi primera raya», explicó el artista, de 65 años.

«Pensaba que drogándome era más creativo», dijo. Empezó a finales de los 80 y acabó hace unos años. Bosé dijo que estuvo «muy enganchado, de diario. Dejó de ser diversión, fiesta. Se trasladó a lo diario y empieza a perder la gracia y a causar problemas serios, de conciencia, que no justificas».

«He llegado a consumir 2 gramos diarios, más fumar maría, éxtasis… en fin», confesó. Pero un día lo dejó: «Lo dejo todo el mismo día, al mismo tiempo, subido a unas escaleras en un escenario. Mi road manager me dijo, ‘está todo listo’. Y dije, ‘se acabó».

Preguntado de dónde sacó las fuerzas dijo: «Las fuerzas solo vienen de dentro. Pasan por un proceso que es complicado, que tarda. Tiene mucho que ver la responsabilidad o responsabilidades que estés ejerciendo en la vida. Ya habían nacido mis hijos. Corté y jamás en la vida he tenido necesidad. Está aquí todo (en la mente)».

Miguel Bosé, que ahora reside en México y es coach en la versión mexicana del programa La Voz, explicó por qué su voz ha cambiado: «Mi voz va y viene. Su raíz es emocional», dijo.

«Me doy cuenta cuando mi familia, una especie de acuerdo de convivencia, conviven dos personas que tuvieron una relación y de repente deciden seguir adelante para que los hijos de ambas partes puedan continuar creciendo juntos como lo que ellos pensaron, desde el primer día que eran: hermanos. Todo esto tiene que ver con los pequeños».

«El problema es que llega a los mayores. Son los que tienen que recibir los golpes o cargar las responsabilidades. Yo no estaba preparado. Cuando el amor no existe, cuando se pierde la admiración por la persona con la que estás, cuando todo se derrumba, en mi caso por discreción, responsabilidad, educación… Aguantas todo eso y se envenena».

«Cuando estalla, estalla mal y empiezan los problemas serios. El primer problema gordo que tuve fue la voz», confesó.

Problemas con su voz

«Ahora tengo voz, ahora puedo hablar. He llegado a tener cero. Nada», dijo Bosé, que reveló que hablaba con su propia voz: «Tranquila, he abusado de ti, tómate tu tiempo. Cuando estés lista, aparece», hasta que de un día para otro, reaparece.

Miguel Bosé admite que la pandemia le está afectando económicamente: «El 90% vivimos de los conciertos, tiras de las reservas, pero se van agotando».

«He pagado muchos colegios, muchos apartamentos, muchos amores muy bien cuidados… He hecho grandes regalos. Casas, terrenos, apartamentos… por amor. Coches, garajes…», explicó.

Bosé y el conflicto con su padre

Miguel Bosé habló también sobre la relación con sus padres. «No encajábamos porque éramos iguales. No quiso cambiarme. Quiso tener un heredero hecho a su medida», explicó el artista.

«A Franco se le caía la baba con mi padre. Le llamaba ‘el niño’. En aquella España la clase pudiente era muy pudiente y tenía sus mascotas: actores de cine, bailaores y cantaores de flamencos, toreros y algún que otro deportista. Mi padre consiguió poner a España en el mapa, porque fue un hombre internacional. Cuando se casa con mi madre (Lucía Bosé), el año que yo nazco sólo otro bebé consigue la portada de revistas como Paris Match o Life… yo y Carolina de Mónaco», dijo.

El adiós a su madre

«Si mi madre estuviera viva estaría muy involucrada y estaría plantándole cara a esta farsa»

Preguntado acerca de su mayor desencuentro con su padre, Bosé contó una terrible anécdota: «El mayor desencuentro fue cuando me hizo cazar. Disparé a una cierva y maté a la cierva. Entonces para transportarlas se las destripaba. En el momento de rajar, sale un ‘bambi’. Le faltaban días para nacer», dijo. Su reacción: «Me fui a darle puñetazos (a su padre) y le llamaba ‘hijo de puta’ y me fui. Me siguió con el Land Rover y me dijo: ‘Eres un cobarde y un débil’. Me planté. Esa noche vino a mi cuarto, se acercó, entreabrió la puerta. Intuí que quería pedirme perdón, pero desde su estatus no estaba acostumbrado a pedir perdón y yo le dije: ‘No voy a volver a cazar nunca más en mi vida».

Sobre su madre, Bosé dijo: «Mi madre ha tenido una vida fantástica, plena única, con un marido al que amó hasta el último día de su vida, con tres hijos que la han hecho estar orgullosa…».

Preguntado por cómo vivió su muerte, el cantante dijo: «Me despedí por teléfono, por los protocolos absurdos de la OMS. Mi madre no tenía coronavirus, no se murió de Covid, eso tiene que parar ya. Se murió por otra historia que no voy a hablar aquí. Se la sedó como se solía hacer con el resto de los ancianos. Si estuviera viva estaría muy involucrada y estaría plantándole cara a esta farsa», dijo.

*Con información de 20 minutos

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