Caminar es saludable y recomendado por los especialistas para el bienestar físico y psíquico de las personas. Conocé cuáles son sus múltiples beneficios.

Salir a caminar es una de las cosas más relajantes y placenteras del mundo.

No sólo distrae y oxigena nuestras mentes, sino que además nos permite conocer lugares nuevos y disfrutar del aire libre, algo muy recomendado para romper con la rutina cotidiana.

Además, no sobreexige al cuerpo y tampoco requiere de grandes preparativos.

Es una manera prácticamente óptima de estar activos afuera y un plan tentador.

Desde el punto de vista médico, pasear o caminar a paso medianamente rápido es muy beneficioso para el organismo.

Las caminatas son un ejercicio que, sin ser muy exigente, impacta de un modo positivo en la salud de las personas.

Tobias Erhardt, director de la carrera de Fisioterapia en un instituto de salud en la ciudad alemana de Karlsruhe, precisó:

“Salir regularmente a caminar refuerza el sistema inmunológico, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y baja los niveles de glucosa en sangre».

«Si practicamos además las ‘caminatas saludables’, sumamos pausas activas que hacen foco en la fuerza, el movimiento y la coordinación”.

Las llamadas “caminatas saludables” fueron diseñadas por una asociación alemana que propone combinar momentos de placer con ejercicios para aprender también a relajar la musculatura.

Además, brindan consejos e informaciones sobre el estilo de vida beneficioso.

Erhardt puso a prueba este tipo de caminatas con un grupo de 56 personas de una edad promedio de 60 años durante diez semanas.

El resultado fue que la mayoría redujo grasas y muchos sumaron masa muscular.

Según ese estudio, las caminatas saludables también tuvieron un efecto positivo en la tensión arterial.

Además, un 70% de los participantes dijo sentirse “anímicamente mejor”. “Sin dudas, genera una regulación psíquica.

Estar en contacto con la naturaleza, moverse, sentir los sonidos, los perfumes y poder sumar el aspecto social de una caminata en grupo hace que la sensación subjetiva de bienestar mejore en forma muy positiva”, dijo el especialista.

La asociación que realizó ese informe diseñó salidas en zonas sin relieves y en terrenos con distintas alturas.

A muchos participantes, los caminos con pendientes les resultaron difíciles, pero pudieron superar mucho mejor esos tramos pocas semanas después.

Lo ideal, según el especialista, es caminar sobre un suelo natural, no sobre el asfalto, entre otras cosas, porque andar sobre el primero entrena la coordinación y el equilibrio.

De todos modos, todo depende de las habilidades de cada persona.

Si a uno le falta algo de seguridad, mejor que comience en el asfalto y empedrado de superficie regular.

Al ser una actividad que se desarrolla permanentemente caminando, el calzado es clave. Lo ideal es tener zapatillas especiales para hacer ejercicios. Quienes no tengan un paso muy firme, pueden optar por calzado alto (estilo bota), es decir aquel que sujeta bien el tobillo y le otorga firmeza al pie.

Otro elemento que brinda una gran ayuda es el bastón, sobre todo si se trata de una persona que tiene problemas de cadera o de rodillas. Es algo particularmente útil para caminar en la montaña. En la superficie y con los elementos que se tengan, Erhardt señala que “está comprobado que cualquier actividad física es mejor que ninguna”.

Los beneficios de salir a caminar

  1. Disminuye el riesgo de ser hipertenso.
  2. Previene la aparición de diabetes.
  3. Aumenta los niveles de Vitamina D.
  4. Reduce el colesterol LDL.
  5. Disminuye el estrés.
  6. Ayuda a bajar de peso.
  7. Evita la obesidad y los depósitos de celulitis.
  8. Mejora la circulación.
  9. Es bueno para los huesos.
  10. Tonifica piernas, glúteos y abdominales.
  11. Fortalece el corazón.

 

*Con información de DPA

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí