Otro resultado fuera del libreto firmó Juventus en casa de Fiorentina, un 1-1 pobre a pesar de un gran esfuerzo, una ventaja más en la apretada tabla de posiciones de la Serie A y un bache del que no acaba de salir el elenco de Andrea Pirlo.

El primero que tenía que exigirse era Szczezny, anticipando con un manotazo oportuno a la llegada de Vlahovic sin cometer penalti. El mismo atacante tenía una opción más sobre los 15 minutos y Ribery era el titiritero, el hombre que movía los hilos en un local ambicioso y un visitante que no conectaba todavía con Cristiano Ronaldo.

A lo 20 minutos la opción más clara del partido era Pulgar, quien remató al arco, tuvo la suerte del desvío en Bonucci, pero la pelota se estrelló en el palo y fue directo a manos del portero. ¡Qué suerte la de Juventus!

Algo tonta era la mano de Rabiot en el área pero muy justa y muy meritoria la definición de Vlahovic, picándola para el 1-0 a los 28 minutos a favor de Fiorentina.

No sería hasta los 43 que Ramsey, no Dybala ni Cristiano, tenía la primera opción de Juventus, un remate apenas por arriba.


Descubriría Pirlo que los goles estaban en el banco: a los 45 segundos del inicio del complemento inventó Morata, pase de Cuadrado y hermosa definición para colgar al portero y equilibrar las cosas para Juventus.

De nuevo era el colombiano extremo, bien marcado y acudiendo a faltas que unas veces fueron y otras no. Linda le salía la asistencia a los 61 pero Kulusevsky la desperdiciaba y se acercaba Juventus pero con poca precisión de Cristiano, raro pero cierto.

Y se estacionaba Juventus en el tercer lugar de la tabla (66), misma cosecha de Milan (segundo), pero solo con un punto más que Atalanta y con Nápoles también al acecho (63). No es una realidad sencilla para Pirlo, que aún así parece tener todavía algo d crédito.

*Con información de RedDeportes

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí