A seis semanas de haber comenzado a vacunar contra la covid-19, Guatemala apenas ha cubierto al 1,48 % de personas contempladas en el Plan Nacional de Vacunación o el 0.75 % del total de habitantes, equivalente al cuarto peor registro del continente.

Pese a que el Gobierno priorizó la vacuna para personal de salud, ha habido confusión entre los habitantes y vacíos aprovechados por políticos, adultos mayores fuera de tiempo o entidades privadas y organizaciones no gubernamentales que han inscrito a personal que debió aguardar a siguientes fases.

Tras un año y casi un mes de lidiar con la pandemia, Guatemala acumula 6 mil 928 fallecidos y 198 mil 374 contagios de covid-19, con una tasa de 41.4 decesos por cada 100 mil habitantes y un exceso de mortalidad de 15 mi personas relacionadas con el coronavirus, según estudios basados en información oficial.

El Plan Nacional de Vacunación de Guatemala contempla inyectar a 8.3 millones de personas, la mitad de la población. Son todos los adultos del país, divididos en cuatro fases: personal de salud; mayores de 70 años o de 50 con comorbilidades, policías, maestros; militares y adultos en general, con sus respectivas subfases.

Sin embargo, hasta el pasado 7 de abril, la cartera sanitaria había cumplido con el 1.48 % del plan. Es decir, se han aplicado 123 mil 473 dosis de vacunas, en un 98 por ciento correspondientes a la farmacéutica AstraZeneca y el resto a Moderna.

A la fecha, Guatemala ha recibido 143 mil 300 vacunas (286 mil 600 dosis), 40 mil 800 de ellas conseguidas por medio del mecanismo Covax de la OMS (AstraZeneca), además de 200 mil donadas por India (también de AstraZeneca) y 5 mil obsequiadas por Israel (Moderna).

Si bien Guatemala ha aplicado 123 mil 473 dosis, que en cantidad neta lo ubican como el país número 15 con más dosis administradas en América -según el tablero de la OMS-, la relación con el total de la población rebaja a Guatemala a la cuarta peor nación del continente al respecto, con un 0.75%, por encima de Paraguay (0.61 %), Honduras (0,59) y Trinidad y Tobago (0,08), aunque se desconocen los casos de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Durante la Semana Santa, cuando el país descansaba y hay menos personal trabajando, miles de adultos mayores de 70 años acudieron a centros de vacunación a reclamar la inmunización, aún cuando no les correspondía según el plan original.

Una cantidad incierta de estos fue vacunada tras esperar más de 8 horas en promedio, bajo el sol, aglomeraciones y las reducidas temperaturas de madrugada.

Los adultos mayores, aparentemente, arribaron al lugar de vacunación tras recibir información falsa en cadenas por redes sociales y por WhatsApp.

También hubo polémica en marzo pasado cuando se hizo público que estudiantes de primer y segundo año de medicina de la Universidad Francisco Marroquín (privada), así como personal de limpieza y seguridad de la institución, también fueron inscritos y vacunados, aún cuando no tienen trato hospitalario directo.

*Con información de Prensa Libre

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