Autoridades indican que las medidas que la población optó para evitar contagios de covid-19 ayudaron indirectamente para evitar casos de otras enfermedades respiratorias agudas.

El lavado de manos constante, el uso de mascarilla, el distanciamiento social y la desinfección constante de objetos con los que se tienen contacto son prácticas que en el 2020 no solo ayudaron a prevenir el contagio del coronavirus, sino también significó un descenso de enfermedades que demandaban mucha atención hospitalaria.

El Sistema de Información Gerencial en Salud (Sigsa) reportó durante el 2020 mil casos menos de influenza, un virus que provoca una enfermedad respiratoria contagiosa similar a la del covid-19 y para la cual sí existe vacuna.

La influenza es un virus estacional que se da entre los meses de octubre y marzo y causa afecciones en la nariz, garganta y, en algunos casos, pulmones. Aunque la temporada activa de esta enfermedad aún no ha terminado, Salud ya empezó a observar un descenso de estos casos.

Mil casos menos pueden parecer poca cosa, pero este virus causa una infección completamente prevenible, pero en ciertos casos el paciente puede incluso morir si padece alguna enfermedad crónica y en atención hospitalaria en el 2019 fueron 2 mil 598 casos, los que se atendieron contra los mil 594 que registró el Sigsa.

Guatemala, Escuintla y Sacatepéquez fueron el año pasado los departamentos con más reportes de influenza; al otro extremo, Chiquimula, Huehuetenango, Jalapa y Santa Rosa no reportaron un solo caso.

Pero el descenso evidenciado no es únicamente para los casos de influenza, ya que, en general, la atención para las infecciones respiratorias agudas (Iras), que incluye neumonía, asma y bronquitis, también cayó de forma considerable.

La información proporcionada por Sigsa da cuenta de que en el 2019 se reportaron 3 millones 632 mil 71 de Iras. En 2020, el número atenciones bajó a 2 millones 108 mil 954, es decir que hubo un descenso de más de un millón y medio de casos, lo que también ayudó a concentrar los esfuerzos médicos y recursos hospitalarios en la pandemia.

Frente fr’o afecta la ciudad de Guatemala varias personas abrigadas para evitar el fr’o y no enfermarse con estos cambios de clima.
Fotograf’a. Erick Avila: 04/11/2020

¿La pandemia ayudó?

A decir del MSPAS, este descenso en la atención de enfermedades respiratorias en el último año se debe a que las medidas implementadas para la prevención del covid-19, han tenido efectos positivos en la prevención de infecciones respiratorias en general.

El distanciamiento físico, el lavado recurrente de manos, el uso de gel antibacterial y la mascarilla fueron elementales para tener estos efectos positivos en la población.

Uno de los lugares que son punto fuerte de contagio de influenza o gripe son las oficinas o lugares encerrados que permanecen con el aire acondicionado de forma permanente. Esto causa el conocido efecto de contagios en cadena que también ha sido comprobado con la pandemia.

Sin embargo, debido a que parte de la población cambió su modalidad de trabajo de presencial a trabajar en casa, esto también ayudó a que se redujeran los contagios de influenza.

Barrera mencionó que solo con usar la mascarilla no es suficiente. Implementar todas las medidas de prevención en su conjunto son las que ayudan a que los contagios de enfermedades virales respiratorias como la influenza y el covid-19 bajen.

“En países asiáticos donde hay mucha costumbre de usar mascarilla y que por cultura la gente no se acostumbra a acercase mucho o a abrazarse es más baja la tasa de enfermedades respiratorias”, agregó.

Con información de Prensa Libre

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