vacuna

Para quienes todavía tengan dudas, contagiarse de COVID-19 a pesar de haber recibido la vacuna sí es posible.

Así lo lleva anunciando el inmunólogo español Alfredo Corell desde que comenzó la campaña de vacunación, y ahora lo puede demostrar con su propio caso.

Como ha anunciado en sus redes sociales, el inmunólogo se ha contagiado de coronavirus en una comida al aire libre.

Sin embargo, y como ha explicado en una entrevista para La Ventana, los síntomas con los que se manifestaba la COVID-19 al principio de la pandemia ya no son los mismos.

Su teoría no solo se basa en su propia experiencia, sino en una recogida de datos que han hecho en Reino Unido, uno de los países con la mayor tasa de población vacunada.

Los síntomas cambian para los vacunados

«La fiebre ya no era el síntoma más permanente, la perdida del gusto y del olfato tampoco, y aparecían como síntomas muy frecuentes en personas con vacuna la rinorrea, es decir, moquear, el dolor de garganta o la tos seca y el dolor de cabeza», ha explicado Corell, que ha manifestado que ante este cambio, las personas pueden confundirse al pensar que es un catarro o una simple reacción alérgica.

De hecho, esto es lo que le ocurrió a él, que asegura que suele ser bastante alérgico y al presentar esos síntomas no le dio mayor importancia, hasta que al poco tiempo un amigo con el que había estado comiendo dio positivo y fue cuando saltaron las alarmas.

Por eso para el inmunólogo el problema está en que «el cambio de síntomas nos puede hacer levantar las alarmas y no darles importancia, y la gente que esta vacunada puede pensar que nunca más estará en contacto con el virus. Pero hay que maximizar las precauciones todavía».

Solo hay tres riesgos para ingresar por Covid-19 si tienes la vacuna

Al menos hasta que haya un porcentaje mayor de población vacunada, ya que aunque sí que sea posible volver a contagiarse, «las vacunas ofrecen una protección de enfermedad grave con ingreso hospitalario al 100%». Corell ha explicado que gracias a la vacuna solo hay ahora tres motivos por los que puede haber personas ingresadas, y eso reduce altamente el riesgo.

En un primer lugar, un vacunado podría volver a contagiarse si sus defensas no han respondido bien a las vacunas, en segundo lugar si, tras varios meses, ha perdido la potencia, algo que puede ocurrir «en personas con un sistema inmune delicado», y por último lugar, en personas que tengan factores de riesgo tales como diabetes, obesidad o asma.

Pero en cualquier caso, el inmunólogo destaca que «personas excluidas de aquí es muy raro que acaben hospitalizados, y me parece también un mensaje positivo y de calma».

Corell todavía está a la espera de que le confirmen a través de una prueba si su contagio corresponde con la variante delta, pero en cualquier caso ha admitido que las nuevas variantes son mucho más contagiosas que las anteriores, aunque no cree que su transmisión sea tan fácil como cruzarse con alguien por la calle.

Pero en este sentido, ha apuntado que deberían replantearse las medidas y el concepto de contacto estrecho.

*Con información de El País

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