A pesar de algunos gestos del Gobierno, las protestas contra el presidente Iván Duque continúan. La situación económica del país y el impacto de la pandemia han creado el caldo de cultivo que alimenta las manifestaciones.

Este miércoles se cumple una nueva jornada de manifestaciones en Colombia, cuando el país ya suma dos semanas consecutivas de protestas en contra del Gobierno del presidente Iván Duque.

Después de que el Comité Nacional del Paro y el mandatario no llegaron a un acuerdo el lunes, los dirigentes de las protestas convocaron a una manifestación masiva en todo el país que, hasta el momento, se ha tornado en su mayoría pacífica, especialmente en ciudades como Bogotá, Cali y Medellín. No obstante, algunas vías continúan bloqueadas por los manifestantes.

Duque ofreció un diálogo, pero las manifestaciones y los bloqueos persisten, además, con el agravante de las víctimas mortales que, según la Defensoría del Pueblo de Colombia, ya suman 42.

Grupos de derechos humanos en Colombia y el mundo han denunciado una cifra mayor y acusan a la policía por los asesinatos.

El presidente, al instalar un encuentro con estudiantes el miércoles, en el marco de los espacios de diálogo generados por el Gobierno, señaló que “la expresión pacífica es vital en nuestra sociedad. Pero también es vital en nuestra sociedad el rechazo total, categórico, enfático, a cualquier tipo de violencia, venga de donde venga, porque la violencia nos ha carcomido en Colombia; la violencia nos ha llevado a puntos que no queremos repetir en Colombia”.

“Este es el mensaje que todos debemos recoger: rechazar esa forma de violencia, no estigmatizarnos, no generalizar, y saber señalar los fenómenos cuando se presentan”, añadió.

Educación gratuita

El martes, el presidente Duque anunció, desde Cali que se otorgaría educación universitaria gratuita para los estratos 1, 2 y 3 de la población a partir del segundo semestre.

No obstante, la estudiante Diana Barbosa, le dijo el miércoles a Reuters que «nos vamos a mantener en paro hasta que haya una respuesta positiva por parte del Gobierno que no sea plomo, porque nos han atacado, nos declararon la guerra prácticamente».

«Las protestas en Colombia no son solo por el covid, son sobre la ira hacia Duque por la represión policial desde 2019, no avanzar en el acuerdo de paz de 2016, el aumento de masacres y asesinatos de líderes sociales y la percepción de los colombianos de clase media y trabajadora de que él solo está interesado en hacer avanzar las agendas de las élites económicas y políticas a sus expensas», añadió.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, señaló que el sistema de transporte público de la ciudad, Transmilenio, se encuentra «casi paralizado por marchas y concentraciones en distintos puntos de la ciudad».

Las protestas continuaron pese a que el gobierno retiró su plan tributario el 2 de mayo y el ministro de Hacienda y autor del proyecto, Alberto Carrasquilla, renunció al día siguiente.

La economía del país se contrajo 7% el año pasado y la pobreza aumentó a 21 millones de personas. Los efectos de la pandemia también han alentado las protestas.

El COVID-19, además, no da tregua. Según la Universidad Johns Hopkins, más de 78.000 personas han muerto y se registra alrededor de 15.000 infecciones diarias, cinco veces más que al comenzar el mes de marzo. El país ya superó los tres millones de contagios. Las clínicas y médicos no dan abasto y hay escasez de suministros.

*Con información de VOA

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