En épocas pasadas, el baloncesto era un deporte para aquellos que fueran mucho más algo que la altura promedio. En la actualidad, no se necesita ser alto para ser destacar en el deporte. El caso de James Harden lo demuestra a la perfección, ya que siendo el máximo anotador de la NBA, no lo hace por su gran estatura o por mantenerse cerca del aro. El base de los Rockets domina el juego desde la larga distancia, con los triples, en una tendencia que ha limitado el impacto de los hombres altos.

Cuando Shaquille O’Neal, quien es cuatro veces campeón de la NBA, impuso el récord de «doble-doble» lo hizo al poner en jaque a la competición con su dominio cerca del aro gracias a sus 216 centímetros y sus casi 150 kilos de peso.

El juego ha cambiado, y es que Harden con una monstruosa actuación contra los Indiana Pacers logró igualar a Shaq en el número de dobles-dobles con al menos 40 puntos. En la derrota de los Rockets contra los Pacers, «la barba» se despachó con 45 puntos y 17 rebotes en lo que fue su partido 21º con al menos 40 puntos. Con esos números llegó a los 43 «doble-doble» y se planta en la cima de estas estadísticas con el que fuera pívot de los Magic, Lakers y Heat, entre otros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here