José Mourinho está en forma. Se le ve feliz, sin tensión. Hace seis años que se anunció su adiós al Real Madrid y es el momento de ver su vida con perspectiva. El Mourinho de hoy, fuera de la centrifugadora, se expresa de otra forma. Elogia al rival desde la naturalidad. Sin presión. En un amplia y exclusiva entrevista con la Agencia EFE, confiesa que Leo Messi, le hizo «mejor entrenador». Su talento le obligó a sacar lo mejor de su manual en la pizarra. Reconoce que tiene las puertas abiertas no sólo del Madrid, sino también de los otros clubes donde estuvo.

¿Echa de menos España y LaLiga?
Madrid, Milán, Londres, Oporto.. siempre cuando vuelvo, vuelvo feliz. He disfrutado de mi trabajo ahí; la gente me ha tratado bien y he salido siempre bien de los clubes, incluso saliendo por decisión del club como me ha pasado en el Chelsea o en el Manchester United. Siempre he salido bien con el club y por esto siempre tengo una emoción que vuelve, en este caso, Madrid. En el Madrid fueron tres años buenos, obviamente con dificultades y problemas, pero es parte de la vida profesional, que no es fácil. Tengo recuerdos fantásticos. Además fueron años en los que sentí crecer a mis hijos, dejando ser niños para ser adolescentes preparados para dar un salto diferente. Fue una gran experiencia y me gusta mucho volver a Madrid. No lo hago más a menudo porque no me gusta que la gente lo interprete como les gusta alguna vez interpretar, pero me gusta mucho Madrid y me siento muy bien.

Javier Tebas, presidente de LaLiga, es un gran fan suyo y siempre dice que los años en los que ha estado usted en la Liga el nivel de ésta, a nivel mediático y de imagen estaba en un nivel superior. ¿Habla de esto con él?
No he hablado, pero quiero agradecerle porque fue a mi país la semana pasada y en una entrevista en la televisión de la Federación tuvo palabras que me gustan escuchar. Mi periodo en la Liga fue un periodo rico, no por mí, obviamente no. Creo que los jugadores son más importantes que los entrenadores y los clubes más que estos y creo que los aficionados son más importantes que todos nosotros. Creo que este país -España- tiene un fútbol muy rico principalmente por la dimensión estratosférica de la pasión que tiene la gente por el fútbol y por la suerte que tenéis de tener dos gigantes que durante la historia siempre han tenido luchas titánicas. El periodo que yo he estado en Madrid resultó un período difícil para el Madrid, un período en el que el Barcelona era dominador, no solo a nivel resultados si no también a nivel de opinión pública y jugaban un fútbol muy bonito, tenían jugadores de una creatividad y una magia fantástica. Nosotros teníamos que romper con este dominio. Fue una etapa dura, difícil, pero creo que el señor Tebas tiene razón porque fue un espacio donde la atención mediática del mundo estaba aquí con Cristiano y Messi en un momento fantástico y los equipos llenos de jugadores de calidad. Yo había llegado del Inter, Pep estaba en el Barcelona. Pero más importantes que todos nosotros es el Real Madrid, es el Barcelona, es la afición y la pasión que vosotros tenéis por el fútbol.

Hemos vivido una década muy de Cristiano y de Messi. Ahora, con perspectiva, desde la calma de no tener la tensión del día a día, ¿cómo cree usted que se han retroalimentado Messi y Cristiano en ese afán por ser uno mejor que el otro cada semana?.
Yo creo que es su naturaleza. Yo en mi situación personal siempre digo que debo tanto a mis jugadores, como a los que no han sido mis jugadores y me han creado problemas. Por ejemplo, Messi nunca jugó en mi equipo pero jugué contra él y me ha hecho mejor entrenador por tener que preparar partidos, por tener que organizar mi equipo. Cuando digo Messi digo también todos los grandes jugadores contra los que he jugado. Creo que en el caso de los jugadores también este tipo de situaciones les ayuda. Ya se puede vislumbrar que un día cuando acaben de jugar van a ser amigos, van a hacer buena relación y disfrutar de lo que han hecho. Pero durante el momento caliente tú tienes que tener este fuego, esta ambición, esta rivalidad. Esto no sólo ha alimentado a los jugadores, también a las aficiones. Por ejemplo, en mi país, hemos tenido la etapa Benfica, luego el Oporto, el Benfica otra vez. Y decimos siempre que queremos el período Sporting; necesitamos también del Sporting y de más competición. De Inglaterra la gente dice que es la mejor liga del mundo y quizá no tenga los mejores equipos del mundo, pero lo que tiene es una competitividad muy grande. Nosotros necesitamos de esas rivalidades más intensas; quizá vividas de un modo más adaptado a lo que es la sociedad de hoy, tenemos que evolucionar en el modo de vivir estas rivalidades, pero las necesitamos.

El otro día tomando un café con Aitor Karanka me hablaba de su enorme influencia en la dirección de los partidos. Los cambios. Me dijo que un día usted le preguntó en el banquillo qué cambio haría y le contestó que ese cambio lo podría hacer hasta un señor de la tribuna, bromeando… Desde la admiración que tiene Karanka hacia usted, ¿Qué legado deja usted en el fútbol o qué legado quiere dejar a los entrenadores del presente y del futuro?.
Yo creo que a nivel metodológico hay un legado. La gente identifica más fácilmente los legados a nivel del sistema táctico, recuerda quién ha sido el primero que ha llegado con el 3-3, pero hay legados un poco más escondidos que no están a la vista de todos y creo que el legado metodológico es muy importante. Creo que en el período entre 2000 y 2004/2005 yo cambié multitud de cosas a nivel metodológico. Yo he pensado mucho, estudiado mucho y adaptado mucho para llegar a una idea metodológica y después cuando gané con el Oporto la gente se ha preocupado en saber porqué y a nivel universitario y a nivel de formación de jóvenes entrenadores la gente se ha preocupado en buscar y creo que metodológicamente he hecho escuela o al menos he abierto horizontes para que la gente pudiera pensar en el entrenamiento del fútbol de un modo completamente diferente. Y esto no me lo pueden quitar, es así y será siempre así. Obviamente yo creo que en el deporte los resultados son las cosas que tu nunca puedes apagar, son las cosas que quedan en la historia y a este nivel quiero continuar construyendo mi historia. No digo que mi historia está por la mitad porque sería un poco arrogante decirlo porque tengo 56 años y no voy a trabajar 20 años más, pero 10 años más nadie me los va a quitar y estos 10 años más tengo mucho que construir. Después, el legado más importante todavía es aquel que es el legado de mi familia, de mis amigos y lo que conocen de mí, de la persona que soy, y eso está por encima de todo.

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