Lautaro Martínez parece haberse transformado en la obsesión del Barcelona en el mercado de pases de mitad de año que parece adelantarse por la crisis mundial por el coronavirus. El club culé apuesta a reforzar el plantel de cara a la próxima temporada, con el objetivo de rodear de nombres fuertes a su figura Lionel Messi, cuyo contrato con la institución vence en junio de 2021.

En ese contexto, el delantero, de 22 años, es el primer elegido para que compita con el uruguayo Luis Suárez por un puesto en la ofensiva. Claro que, a su vez, la pandemia de COVID-19 provocó la suspensión del fútbol en casi todo el planeta y generó perjuicios económicos incluso para las potencias como el elenco blaugrana: la dirigencia tomó contacto con los capitanes de la plantilla (el citado Messi, Sergio Busquets, Gerard Piqué y Sergi Roberto) para solicitarles una reducción de salario hasta que la maquinaria se reinicie. Por eso, Barcelona no dispone de tanto margen para pagarle al Inter la cláusula de salida, que asciende a 111 millones de euros.

En consecuencia, según informó Mundo Deportivo, el equipo de Catalunya hizo un esfuerzo y le realizó al Rossonero un impactante ofrecimiento por el atacante de la selección argentina: 70 millones de euros y las fichas del lateral Nelson Semedo y del mediocampista Arturo Vidal, quien a principios de año había sido pretendido por el conjunto milanés. Sin embargo, este primer acercamiento habría sido rechazado.

Según Transfermarkt, la ficha del portugues, de 26 años, vale 40 millones de euros, mientras que el chileno, de 32, cuesta 14 millones de euros. Siguiendo este lineamiento, la oferta del Barcelona sería de 124 millones, por encima de la cláusula de salida.

Hace una semana, en España aseguraban que la pieza que puede tentar al Inter para un hipotético canje es Ousmane Dembelé. El atacante, de 22 años, no terminó de explotar en el club culé, que le compró su ficha en 145 millones de euros al Borussia Dortmund, para reemplazar a Neymar, quien se marchó al PSG. Pero le costó la adaptación y lo persiguieron las lesiones, más allá de algunos destellos en los que pudo hacer pesar su velocidad y capacidad de desequilibrio.

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