Russell Westbrook sale de control.
Russell Westbrook sale de control.

Un aficionado de los Sixers lanzó palomitas a Russell Westbrook cuando se retiraba lesionado por el túnel de vestuarios y el base de los Wizards tuvo que ser sujetado por el personal del pabellón Wells Fargo Center para que no subiera a la grada a enfrentarse a él.

Los hechos sucedieron cuando restaban 10 minutos para el final del segundo partido de la serie entre los dos equipos en la que dominan los de Philadelphia por 2-0 tras ganar por 120-95.

El joven espectador que estaba sentado junto al túnel fue escoltado por seguridad poco después. De haber alcanzado Westbrook la grada, la trifulca habría sido mayúscula.

Westbrook, como no podía ser de otra manera, mostró su enojo después del partido: «Esta mierda se está yendo de las manos, especialmente conmigo. La cantidad de falta de respeto, la cantidad de aficionados que simplemente hacen lo que quieren… Hay ciertas cosas que cruzan la línea. En cualquier otro escenario… Si un tipo en la calle me echa palomitas en la cabeza, ya sabes lo que pasa. Hay que empezar a proteger a los jugadores en los pabellones. Veremos qué hace la NBA».

No tardaron en llegar las muestras de apoyo hacia Westbrook. Su compañero de equipo Bradley Beal calificó el incidente de «repugnante» y el entrenador de los Wizards, Scott Brooks, pidió que el individuo fuera expulsado por la NBA: «Es un hecho muy irrespetuoso. Filadelfia es mejor que eso», dijo Brooks. También LeBron James expresó su opinión en las redes sociales. «Nosotros, como jugadores, queremos ver quién le tiró esas palomitas de maíz a Russ mientras salía de la pista esta noche con una lesión. ¡No hay excusa! Porque si el zapato estuviera en el otro pie», publicó preguntándose qué habría pasado si el agresor hubiera sido un jugador.

Valerie Camillo, presidenta de operaciones comerciales del Wells Fargo Center, emitió una declaración poco después del partido: «Este fue un comportamiento inaceptable y no lo vamos a tolerar. Estamos orgullosos de tener los aficionados más apasionados del país y la mejor ventaja jugando como locales, pero este tipo de comportamiento no tiene cabida en nuestro campo».

No es la primera vez que Westbrook tiene un incidente con aficionados rivales. Hace cuatro años, también en Filadelfia, un aficionado fue expulsado por sacudirle y en 2019, en Utah, otro fue expulsado de por vida del pabellón tras un altercado verbal con el base mientras estaba en el banquillo de los Thunder.

«Hay muchos incidentes en los que los aficionados dicen lo que sea y las consecuencias para mí son mucho mayores que para ellos. En las gradas se sienten intocables. Obviamente, he aprendido a mirar para otro lado, pero hasta cierto punto. Tiene que haber algunas sanciones o algo para que no puedan venir a los partidos y hacer o decir lo que les plazca. Estoy cansado y no veo que nada cambie. Sólo empeora. Que me arrojen comida encima…», criticó.

Escándalo por unas palomitas de maíz.
Escándalo por unas palomitas de maíz.

No tardaron en llegar las muestras de apoyo hacia Westbrook. Su compañero de equipo Bradley Beal calificó el incidente de «repugnante» y el entrenador de los Wizards, Scott Brooks, pidió que el individuo fuera expulsado por la NBA: «Es un hecho muy irrespetuoso. Filadelfia es mejor que eso», dijo Brooks. También LeBron James expresó su opinión en las redes sociales. «Nosotros, como jugadores, queremos ver quién le tiró esas palomitas de maíz a Russ mientras salía de la pista esta noche con una lesión. ¡No hay excusa! Porque si el zapato estuviera en el otro pie», publicó preguntándose qué habría pasado si el agresor hubiera sido un jugador.

Valerie Camillo, presidenta de operaciones comerciales del Wells Fargo Center, emitió una declaración poco después del partido: «Este fue un comportamiento inaceptable y no lo vamos a tolerar. Estamos orgullosos de tener los aficionados más apasionados del país y la mejor ventaja jugando como locales, pero este tipo de comportamiento no tiene cabida en nuestro campo».

No es la primera vez que Westbrook tiene un incidente con aficionados rivales. Hace cuatro años, también en Filadelfia, un aficionado fue expulsado por sacudirle y en 2019, en Utah, otro fue expulsado de por vida del pabellón tras un altercado verbal con el base mientras estaba en el banquillo de los Thunder.

«Hay muchos incidentes en los que los aficionados dicen lo que sea y las consecuencias para mí son mucho mayores que para ellos. En las gradas se sienten intocables. Obviamente, he aprendido a mirar para otro lado, pero hasta cierto punto. Tiene que haber algunas sanciones o algo para que no puedan venir a los partidos y hacer o decir lo que les plazca. Estoy cansado y no veo que nada cambie. Sólo empeora. Que me arrojen comida encima…», criticó.

*Con información de Marca

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