Los miembros del equipo serbio de Copa Davis, eliminado este viernes por Rusia en cuartos de final, comparecieron en conferencia de prensa con gesto circunspecto que se transformó en lágrimas cuando el capitán, Nenad Zimonjic, recordó que la eliminatoria suponía el retiro de Janko Tipsarevic.

«Para llegar hasta aquí hubo que ganar otros partidos. Se pierde o se gana como equipo. Lo principal es que todos hicieron su parte y que es el último día de Janko…», dijo Zimonjic, momento en el que rompió a llorar y tuvo que interrumpir su intervención.

Novak Djokovic, que había llegado a la sala de prensa con los ojos enrojecidos, intentó consolar a su capitán con unas palmadas en la pierna, pero no lo logró.

«Esta es nuestra generación dorada», balbuceó Zimonjic. «Janko siempre va a estar con nosotros. Ojalá contemos con una nueva generación, obviamente con Novak como líder».

Rusia se impuso 2-1 a Serbia en la Caja Mágica de Madrid. Tras una victoria para cada equipo en los individuales, el dobles que Djokovic y Viktor Troicki perdieron ante Karen Khachanov y Andrey Rublev resultó decisivo.

El número dos del mundo se confesó «exhausto y preparado para las vacaciones».

«Este deporte es mucho más que ganar o perder. Jugamos porque nos gusta lo que hacemos. Pero a este nivel profesional ganar o perder tiene su efecto. Por supuesto que duele perder», dijo Djokovic.

El de Belgrado indicó que tanto en el individual que ganó a Khachanov como en el dobles intentó dar «la mejor versión» de sí mismo. Y se mostró malhumorado ante algunas preguntas. «Ya hablé tres días seguidos sobre eso, no voy a contestar», dijo al ser cuestionado por el formato de esta Copa Davis.

Viktor Troicki se declaró culpable directo de la eliminación de Serbia y sentenció con un hilo de voz: «Me siento peor que nunca. Jamás experimenté esta sensación. Le fallé al equipo y pido perdón por eso. Me decepcioné a mí mismo».

El más sereno del grupo, sin embargo, fue Tipsarevic, que en su despedida de la competición ni siquiera pudo saltar a la pista porque cedió su sitio en el dobles a Djokovic.

«No acepto las disculpas de Viktor», indicó, «porque no me decepcionó». Añadió que lo que más ama del tenis son los sentimientos que es capaz de generar. Entre ellos, admitió, «esas ganas de suicidarse, de saltar por la ventana, en días como hoy».

«Somos hermanos. Estaré siempre en el equipo de una manera o de otra», afirmó. A su lado, Filip Krajinovic, que perdió su partido individual ante el ruso Andrey Rublev, se tapó la cara con las manos mientras lloraba y no pudo decir nada.

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