La sombra de la corrupción se vuelve a cernir sobre los Juegos Olímpicos de Río 2016. En las últimas horas el ex gobernador del estado de Río de Janeiro admitió ante el juez que realizó pagos de 2 millones de dólares para sobornar a miembros del COI con el objetivo de lograr votos para la candidatura de la ciudad carioca para los Juegos de 2016, que finalmente se hizo con la cita olímpicam ganando en la votación decisiva a Madrid por 66 votos por 32 de la candidatura madrileña.

Sergio Cabral, ex gobernador del estado de Río de Janeiro entre 2007 y 2014 y que se enfrenta a una treintena de casos de corrupción y que ya acumula penas de casi 200 años de prisión, admitió que pagó cerca de 1,5 millones de dólares al entonces presidente de la IAAF, Lamine Diack (investigado por la justicia francesa por corrupción) «a cambio de cinco o seis votos». La cifra finalmente subió a 2 millones ya que Diack le logró nueve apoyos finalmente.

Cabral desveló ante el juez que en agosto de 2009, dos meses antes de la elección de la sede, se reunió con el ex presidente del Comité Olímpico Brasileño Carlos Nuzman donde trataron la opción de esta compra de votos. «Sergio, te comento que el presidente de la IAAF, Lamine Diack, es alguien que se abre a sobornos. Nos puede dar 5 o 6 votos a cambio de 1,5 millones de dólares», le explicó Nuzman, asegurando que dichos votos vendrían de miembros africanos del COI y de personas cercanas al mundo del atletismo.

De esta forma se haría un ingreso en la cuenta de Papa Massata Diack, hijo del ex presidente de la IAAF para conseguir estos nueve votos. La conversación tuvo lugar a mediados de septiembre de 2009 y el pago se realizó apenas 15 días después, antes de que Río resultase elegida como sede olímpica.

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