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En su presencia o en su ausencia, Aaron Rodgers le demostró al mundo de la NFL que vale cada centavo en su histórico contrato.

Rodgers se recuperó de una lesión en la rodilla para volver en la segunda mitad y borrar una desventaja de 20 puntos para encaminar a los Green Bay Packers a un improbable triunfo de 24-23 sobre los Chicago Bears.

La conexión de 75 yardas entre Rodgers y Cobb para un touchdown a 2:13 del final, le dio la vuelta al marcador y finalmente iluminó lo que lucía como un oscuro túnel hacia la perdición de los Packers.

Rodgers lanzó tres pases de touchdown en el cuarto periodo para romperle el corazón a Chicago y devolverle a Lambeau Field el aliento que les sacó Roy Robertson-Smith con su golpe a la rodilla de Rodgers que lo mandó al vestidor por agónicos nueve minutos y medio.

Fue ese segundo cuarto en el que los Bears anotaron 10 puntos, forzaron dos intercambios y se posicionaron detrás del volante en el más reciente capítulo de la rivalidad más añeja de la liga. También fue en ese lapso que Khalil Mack demostró que él también vale cada centavo, al conseguir un sack, un fumble forzado, un fumble recuperado, una intercepción y un touchdown.

Fue también en esos nueve minutos y medio que Aaron Rodgers demostró su valía, incluso fuera del campo. Su reserva DeShon Kizer fue la víctima perfecta de Mack al perder un fumble en zona roja y lanzar una intercepción que el ex astro de los Raiders devolvió 27 yardas a las diagonales para colocar la pizarra 17-0.

Pero, como es de esperarse, el mayor impacto de Rodgers _ incluso con tan solo una pierna saludable _ se resiente en el campo. Volvió para iniciar la segunda mitad y la capitalizó con pases de touchdown de 39 yardas a Geronimo Allison, de 12 a Davante Adams y la espiral de 75 a Cobb que borró de un plumazo una primera mitad perfecta para los Bears, que incluyó el primer sack del novato Roquan Smith en su primera jugada en la NFL.

Chicago, por su parte, solo pudo presumir 6 puntos en el segundo medio para colaborar en su debacle luego de generar apenas 159 yardas con una pérdida de balón en la segunda mitad.

Green Bay mostró el músculo de contendiente cuando se vio exigido, Mitch Trubisky, el coach Matt Nagy mostraron que aún son una obra en construcción y Mack demostró porque es el defensivo mejor pagado de la NFL. Aunque eso, en esta ocasión, no fue suficiente.


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