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Si bien el mercado de la NBA suele moverse siempre hasta último momento, la situación que sucedió anoche, cuando faltaban horas para que se cierre el libro de pases, en el encuentro entre Dallas y Charlotte Hornets sorprendió a algunos y provocó el enojo de otros.

Y es que mientras se disputaba el encuentro, los dirigentes de Los Mavericks confirmaron que Harrison Barnes, el alero del equipo que estaba en cancha en ese momento, había sido traspasado a Sacramento Kings a cambio de Justin Jackson y Zach Randolph.

En el tercero cuarto, el jugador fue al banco de suplentes y dejó de jugar cuando un cartel informó que su destino sería California. La reacción de Barnes expresó a la perfección lo que estaba sucediendo: se puso la toalla en los hombros y miraba estupefacto lo que estaba ocurriendo.

Tras este episodio, quien expresó su descontento en lnstagram fue LeBron James. “Déjenme adivinar. Esto está bien, porque tenían que hacer lo que es mejor para el equipo, ¿verdad? Cambiaron a este hombre mientras estaba jugando un partido y no tenía idea de que lo traspasarían. No critico a quién lo traspasó. Esto es un negocio y debes hacer lo que consideres que es lo mejor, pero sólo quiero que esta historia comience a cambiar. Cuando un jugador quiere ser traspasado o dejar a una franquicia que no se diga que es egoísta o ingrato. Y que cuando lo cortan o lo traspasan digan que ¡es lo mejor para el equipo!”, escribió The King en la red social.


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