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En un universo tan plagado de meteoritos volando alrededor, de estrellas fugaces y grandes rocas que lo tapan todo como es la Fórmula 1 siempre hay algo a lo que agarrarse para no caer en picado, para no reconocer el fracaso. Pero esta vez las excusas se han acabado para McLaren. Ya no le acompaña el apéndice Honda al lado de la marca de Woking, llevarán motores Renault y se espera que pongan en práctica su prometida eficacia en chasis y aerodinámica. ¿Será así?

Esa es una de las grandes preguntas de la temporada de Fórmula 1. ¿Cómo de competitivo será el McLaren? ¿Hasta donde podrá llegar esta vez Fernando Alonso? De momento, desde el equipo inglés aparecen más deseos que realidades. Zak Brown, el hombre que está cambiando la carrera deportiva de Alonso ofreciéndole retos a pie de página para entretenerse mientras le dan un buen libro para leer, es optimista por naturaleza, echa mano de la historia de McLaren y de lo que cree que puede llegar a ser.

“Somos uno de los grandes equipos, pero no hemos establecido expectativas porque puede ser peligroso. Puedo prometer que lo haremos mejor, esperamos desafiar a los de delante”, dice a ‘Sky Spots’. Y después va más allá ante la televisión inglesa: “Creo que vamos a competir en un coche de carreras de verdad, creo que vamos a ver a Alonso y Vandoorne compitiendo duro entre ellos, lo que será emocionante siempre y cuando no se echen el uno al otro fuera y, con suerte, estaremos luchando por podios. Espero que ese sea el primer paso”.

Podios. Palabra mágica. Pero sin duda eso es lo que debe hacer McLaren, magia para poder ganar a alguno de los Mercedes, Ferrari o Red Bull, equipos que estos años han demostrado estar muy por encima de los monoplazas naranjas. “Son equipos increíbles, pero vamos a perseguirlos con fuerza y espero que podamos rociar un poco de champán”, concluye el estadounidense. No hay expectativas, hay deseos y prometen trabajo. Con suerte…


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