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BRAYAN

En un giro inesperado el presidente de la Federación de Fútbol desapareció como por arte de magia. Después de anunciar a los cuatro vientos su inocencia el pasado jueves y su disposición de dar la cara ante cualquier sindicación, el viernes no se supo más de él y lo que se conoció por el resto del Comité Ejecutivo es que para “no dejar acéfala a la Federación” asumirán los cargos conforme lo que marca la ley, dándoles los puestos a los secretarios y vocales.
Ante la evidencia queda claro que lo más conveniente en este momento es aprovechar la coyuntura histórica que vive Guatemala para cuestionar y enmendar el sistema de votación en el ámbito deportivo. Así como se luchan por cambios en los poderes del Estado, es conveniente insistir en cambios que parecen necesarios en la legislación deportiva.
Un paso enorme sería ampliar el universo de electores, es decir, encontrar la forma que los jugadores, árbitros e inclusive otros grupos que forman parte del fútbol como aficionados podrían encontrar una forma de verse representados en la elección. Si bien el universo es amplio, también es manejable y por ende su decisión cuestionable.

No se debe caer en la clásica amenaza de que sí se interviene en asuntos federativos estaremos suspendidos. La FIFA debe ser la más interesada en limpiar su deslucida imagen por lo que seguramente apoyará toda decisión que vaya en función de fortalecer y mejorar la estructura de la dirigencia deportiva del país.

Es difícil ser juez y parte por lo mismo parece que lo más conveniente en buscar nuevas ideas y perfiles de personas para dirigir los intereses del deporte más popular del país. Si los resultados deportivos no respaldan seis años de gestión, la evidencia del mal manejo de fondos es una loza demasiado pesa como para intentar superarla.

Por lo mismo, si bien es cierto que conforme la ley lo que queda del Comité Ejecutivo de la FEDEFUT esta llamado a cumplir con lo que resta de mandato, cabe la duda moral y ética para cuestionarse si gozan de la honorabilidad y credibilidad para mantenerse al frente. Es necesario buscar lo mejor para el deporte. Señores dirigentes, píenselo, Si les corresponde, ¿pero deben hacerlo?


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