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Por Juan Francisco Romero

cydqelmuqaek4kdTal como se esperaba la Asamblea del Fútbol aceptó parte de las condiciones impuestas por FIFA para levantar la suspensión del balompié nacional y aprobó la extensión del mandato de la Comisión Normalizadora hasta que se realicen las nuevas elecciones.

Hasta acá todo bien. Sin embargo los días pasan y no se entra al tema que pareciera es el más que inconvenientes genera entre dirigentes y asambleístas, el proyecto de los nuevos estatutos para nuestro fútbol.

Entre el señalamiento de voces cantantes de la Asamblea de que no se puede aprobar un proyecto que no se conoce, el silencio en los últimos días de los asambleístas, el tiempo pasan y ya las selecciones sub -17 y sub- 20 están fuera de competencia internacional. Y con la paciencia que se analiza el caso seguramente el mismo camino lleva el fútbol playa y la Selección Mayor rumbo al Centroamericano de Panamá.

Por ejemplo, sí se levantara el castigo, ¿qué entrenador aceptaría tomar un equipo 7 u 8 semanas antes de un torneo internacional, teniendo no más de 3 o 2 semanas completas con todo el grupo?.

A la distancia el problema no pareciera que es tiempo, el problema es voluntad, deseo de entender las circunstancias. FIFA es dueño del balón y pone las reglas. En este caso no hay grises, se acepta o se rechaza, es decir no se pide sí se conocen los estatutos, sí se esta de acuerdo con el proyecto, es aceptar jugar así o no entramos a la fiesta, tan fácil o difícil de entender como esto.

Pero pareciera que como suele ocurrir cuando el tema de fondo es la autoridad y la capacidad para poder decidir sobre temas puntuales como manejo de fondos y decisiones de peso, eso de compartir o tener contra pesos en el poder no agrada mucho. Y entonces aparece la dialéctica legal: que si contraviene el derecho interno, que si va en contra de aquella ley o decreto, que si no esta en contra de la Constitución, etc. etc.

Las abuelitas dirían al entendido por señas. Sí se quiere participar se tienen que aprobar los estatutos y los únicos que los aprueban o rechazan son los directivos Señores tienen la palabra, ojalá decidan lo mejor. De momento vamos de dos nada, ¿llegaremos a cuatro o más suspensiones?.


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