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No era ánimo de revancha, pero sí había interés hasta en los propios jugadores por disputar este partido. Por parte de los Cavaliers, estirar un poco más esa estela por la que han transitado estos últimos cuatro años con LeBron James -ya en los Lakers- en el equipo; por parte de los Warriors, el dar el carpetazo definitivo para que a todo el mundo le quede en la retina que han acabado con el gran equipo que su rival formó para intentar -y de hecho conseguir hacer dos años -derrocarles.

Stephen Curry, natural del estado de Ohio, quiso dar la puntilla a los Cavs, ese rival malherido que sin embargo luchó dignamente ante el reinante campeón. La temporada de Curry es excelente, tiempo perdido por lesión mediante, y en territorio conocido ha querido dejar su sello con otra actuación fuera de lo común. Es su mejor partido en Cleveland: 42 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias.

Los locales pelearon bien en la contienda. Con jugadas cerca del aro se ponían siete arriba en el primer cuarto (20-13, minuto 7). Luego se descontrolaron y encajaron un 1-15 de parcial, pero lo devolvieron con creces: 13-1 al inicio del segundo periodo. Durant hacía algún exceso, pero era Curry el que estaba en casi todos los lados para sacar la cabeza. No llegaban a controlar los Warriors en esa fase del partido, dando lugar incluso a jarana local con tiros de Clarkson y Hood al borde del descanso que pusieron en pie al Quicken Loans Arena.

Cedi Osman, nada más salir de los vestuarios, buscaba las cosquillas al rival y las encontraba. Fue, digamos, el último momento para lucirse que tuvieron los Cavaliers hasta que llegó la dictadura de la mano del “otro rey de Akron”. La defensa empezaba a fijarse en él mucho más viendo lo que estaba haciendo, produciendo sin cuartel, y los Bell, Iguodala o el inmaculado Jerebko (11+4+5 sin fallo en 22 minutos) tenían también la oportunidad de anotar. Los Cavs ya lo fiaban todo a cargar el rebote ofensivo y ver qué pasaba, los Warriors se iban en el marcador y Kevin Durant se imitaba a sí mismo en el 3º partido de las Finales 2017 anotando desde casi el logo de medio campo sobre la bocina.

Sólo en 34 minutos a Curry le dio tiempo a meter 9 triples y a redondear en ese último cuarto su maravillosa línea estadística. Los Cavaliers aparecieron pero no ganaron y los Warriors ponen la 2ª de 4 en su gira por el Este (17-9 en total).


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