• 475
  •  
  •  
  •  
  •  

La presencia de Croacia en la final del Mundial tiene tanto de inesperado como, en parte, de milagroso. Un país de poco más de cuatro millones de habitantes, vigésima clasificada del ranking FIFA y con apenas 26 años de historia como selección independiente. El valor de mercado de sus jugadores es de 364 millones de euros según Transfermarkt, el 10º equipo del Mundial en este aspecto. Poco más de la tercera parte del valor de Francia, su rival en la final, que está tasada en 1.080 millones. Les Bleus son la selección más valiosa del Mundial.

A todo ello hay que sumarle el perfil de su seleccionador. Lejos de las fichas millonarias de los Joachim Löw, Tite o Deschamps, Dalic ha puesto a Croacia a las puertas de hacer historia con uno de los sueldos más bajos de todo el Mundial. Cobra unos 550.000 euros, el 22º de ese ranking. Poco más de la cuarta parte que Southgate (2 M€) y seis veces menos que su rival en la final del domingo. Deschamps cobra 3,4 millones de euros.

La carrera como entrenador de Zlatko Dalic ha estado alejada de los grandes focos. Asumió el cargo entre el penúltimo y el último partido de la clasificación y logró meter a Croacia primero in extremis en la repesca europea, luego en el Mundial, poner contra las cuerdas a la Argentina de Messi y a la final.


  • 475
  •  
  •  
  •  
  •