• 113
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El pasado 9 de mayo, la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán -Amsa- publicó por medio de sus redes sociales imágenes mostrando la cantidad de basura arrastrada por el río Villalobos hasta el Lago de Amatitlán. Dejando en evidencia la contaminación que afecta al lago.

Se estima que 1 millón 500 mil metros cúbicos de sedimentos han ingresado al lago en los últimos años, lo que ha causado la pérdida de más de diez metros de profundidad, de los 30 que tenía originalmente en la parte más profunda.

Además se han perdido más de 7 mil metros cuadrados de agua. A esto se suma la contaminación causada por descargas hídricas sin tratamiento (aguas negras), sedimentos a causa de la actividad arenera de sectores aledaños al lago y desechos sólidos flotantes (basura).

La contaminación que ingresa y afecta al lago de Amatitlán ha repercutido en el incremento en la tasa de mortalidad de peces y especies que habitan en el lugar, además de la disminución de visitantes que afecta directamente los comercios y la economía de la zona, sin mencionar las enfermedades a las que se exponen los pobladores del sector y el daño que pareciera ser permanente al recurso hídrico que en algún momento fuera uno de los paisajes más bellos de Guatemala y motor de la economía en el municipio de Amatitlán.

Luego de que se diera inicio la temporada de lluvias la cantidad de basura que llega hasta el lago se incrementa, por lo que se ha instalado una biobarda que evita que la basura llegue a las zonas más profundas y permita una limpieza de manera inmediata reduciendo de alguna manera el impacto y contaminación.

El director de Amsa Amed Juarez explicó las acciones que se están realizando para limpiar y recuperar el lago de Amatitlán, en conjunto con el Ministerio de Ambiente.

 

El ministro de ambiente, Alfonso Alonzo, explicó cómo funcionan las biobardas que inicialmente se instalaron en el río motagua, algo que se ha replicado en los ríos que desembocan en el lago de amatitlán y en otros ríos a nivel nacional.

 

 

 

A pesar de la actualidad y del deterioro que sufre día con día el lago de Amatitlan, Amed Juárez considera que aún no está todo perdido y hay formas de rescatar lo que queda de este lugar.

 

Por último el director de Amsa comentó que de tener el equipo, la construcción de la infraestructura necesaria tardaría un mínimo de 4 años y con esto la recuperación del lago de Amatitlán se daría en 15 o 20 años.


  • 113
  •  
  •  
  •  
  •  
  •